¿Nacimiento, Muerte y
Sacrificio?
De
todas las órdenes esotéricas y fraternales que visité, la única que puedo decir
que merece desaparecer es la Gnosis. Esta es la epitome de la hipocresía y
fuente de daño emocional y espiritual. Sus creencias van más allá de lo
ridículo y sus prácticas causan daño real en las personas que se involucran en
este culto.
El
más criminal de todos sus actos fue lo que le hicieron al “Niño Dorado”. Una
persona con esquizofrenia, bajo tratamiento farmacológico y psicológico. Éste
fue alentado a abandonar los tratamientos de la medicina capitalista
occidental. Se le dijo que con teses, mantras y meditación se podía curar… Y
por un tiempo fue el estudiante perfecto de la gnosis. El estándar dorado por
el cual nosotros, las sucias larvas del lodo de la tierra (como nos decía el
Obispo Gnóstico y Vicario para Puerto Rico), serias evaluados. El “Niño Dorado”
era a lo que debíamos aspirar.
Así
fue hasta que el “Niño Dorado” cayó en un brote sicótico. Fue al Lumisial
Gnóstico, les informó que el Maestro Samael lo había iniciado en los altos
misterios bajo el nombre de Venerable Maestro K. Por lo cual lo tenían que
sostener para así beneficiarse de su vasto conocimiento.
El
“Niño Dorado” dejó de ser el estándar de la excelencia gnóstica.
Otra
situación que hace tan despreciable a la gnosis fue lo que sucedió con una
serie de candidatos a la Segunda Cámara.
Luego
que le cobraron la iniciación no se la concedieron… y la institución tampoco
les devolvió las cuotas que habían pagado. A un afro caribeño no le dejaban ser
iniciado porque era su karma ser de esa raza. A otro usaron sus secretos de
confesión para no dejarlo iniciarse. A otro lo acusaron de ser demasiado
intelectual. Todo porque al obispo gnóstico no le gustaba a ese tipo de
candidato.
Ese
obispo dijo que salió en astral a la cuarta vertical, y buscó en los archivos akashicos la hoja de vida karmica de cada uno de esos candidatos,
y les dijo a todos lo que vio allí era suficiente para no dejarlos iniciarse...
aunque ya se les haya cobrado la cuota de iniciación.
Igualmente,
su doble moral y estándares, su visión de la humanidad como el pasto que el
gnóstico usa para autoanalizarse, su visión racista, machista y misógina, la
forma en que se educan a los niños, sus ideas malsanas y aberrantes de la
sexualidad humana, contribuyen a hacer de la gnosis algo despreciable…